Editorial Magdalena

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Nabusímake es un territorio sagrado, asentamiento de la comunidad indígena Arhuaca (Ika), una de las cuatro etnias que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta. Su nombre significa “lugar donde nace el sol”.
El resguardo está compuesto por unas 60 chozas construidas en bareque y caña brava, con techo de paja y rodeadas por caminos empedrados. Allí habitan los arhuacos, visten mantas blancas con adorno café y los hombres usan una toczuma en la cabeza, una especie de sombrero que simboliza los picos de la Sierra Nevada.

  El ingreso a Nabusímake es restringido debido a que es un resguardo indígena.

¿Qué visitar?
Recorrer el asentamiento indígena, bañarse en el río San Sebastián de aguas heladas que vienen del deshielo de la Sierra Nevada y en el Pozo las Tetas. También si es autorizado podrá visitar el Pozo del Diablo, un paraje natural sagrado donde los indígenas realizan rituales y que está rodeado de mitos y leyendas, no está permitido bañarse.

Nabusímake es una experiencia de apertura espiritual y conexión con la naturaleza que le permitirá conocer la etnia Arhuaca y descubrir las costumbres de esta cultura ancestral.



¿Cómo llegar?
En la Terminal de Transporte de Santa Marta debe tomar un bus rumbo a Valledupar, el recorrido dura 5 horas y un costo de $30.000 pesos aproximadamente. También puede tomar un vuelo desde cualquier parte del país al aeropuerto Alfonso López Pumarejo de Valledupar. Allí puede tomar un transporte directo hacia Nabusimake con una agencia de tours que ofrece paquetes recomendables para grupos de 5 personas o tomar un bus hasta Pueblo Bello por $13.000 - $15.000 pesos, el recorrido tarda 1 hora y media.

  Este territorio indígena es un espacio ideal para conocer la cultura ancestral.

Finalmente en Pueblo Bello tomar un transporte tipo camioneta por $18.000 pesos a Nabusímake, la salida es a las 8:00 de la mañana.

El camino es toda una aventura extrema, al estar ubicado en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, la vía es una trocha con sectores empinados y con piedras, por lo que es necesario que contrate un transporte con un conductor experto.

 En el resguardo hay unas 60 chozas, algunas destinadas para alojamiento.

Nabusímake no es lugar abierto a todo público, por lo que para acceder debe tramitar un permiso especial ante el cabildo indígena. Es recomendable contactar a una agencia de turismo en Valledupar que sirva como mediador.